miércoles 12 de octubre de 2011

PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA 2011


Un año más, y tal y como es habitual por estas fechas ya otoñales, se han dado a conocer los nombre de los galardonados con el Premio Nobel de Economía 2011; en esta ocasión, la más alta distinción de la ciencia económica ha reconocido a dos investigadores en macroeconomía enfocados en el estudio de la relación causa-efecto de variables económicas: los estadounidenses Thomas J. Sargent, de la Universidad de Nueva York, y Christoper A. Sims, de la igualmente prestigiosa Universidad de Princeton.

De los cursos básicos de macroeconomía sabemos que el Gobierno y los Bancos Centrales disponen de una serie de herramientas mediante las cuales tratan de influir en el estado de la economía. Así por ejemplo, mediante una política monetaria restrictiva, el Banco Central de un país aumenta el tipo de interés, lo que, entre otros efectos, provoca (o debe provocar) un incremento de la tasa de ahorro así como un descenso de la inflación. O, por ejemplo, también sabemos que el Gobierno, mediante políticas fiscales expansivas, esto es, mediante ampliación del gasto público o disminución de los impuestos, puede animar el consumo (esto es al menos en la teoría). Los galardonados, en su investigación, han dado un paso más estudiando el efecto inverso, esto es, como responden las mismas políticas económicas ante cambios las variables económicas, y como ello influye en las expectativas de los agentes.

El tema es desde luego de rabiosa actualidad; efectivamente, en plena crisis económica estamos asistiendo a escenarios en los cuales las políticas económicas no son suficientes para influir en el devenir de los países. Así por ejemplo, pese a que la Fed en EE.UU. o el ECB y el Banco de Inglaterra en Europa mantienen tipos bajos, el consumo sigue siendo renqueante en los mismo debido a las grandes restricciones de créditos, por las altas expectativas de impagos por parte de los prestatarios.

Pese a que ambos investigadores han trabajado de forma independiente y con sus métodos, propios, las conclusiones alcanzadas son perfectamente complementarias. Así, en lo que respecta a Sargent, ha empleado técnicas econométricas para estudiar como las expectativas que surgen de las relaciones empresa-familia influyen en las variables agregadas. Por su parte, Sims, ha basado su investigación en un análisis algebraico para analizar el impacto de los shocks económicos temporales de la economía en las políticas económicas. Sin duda, estos notables economistas, amén de sus grandes contribuciones, nos muestran también como las técnicas cuantitativas, pese a que son odiadas por muchos estudiantes de la carrera, tienen una importancia capital en la misma. Seguro que ambos animarán a más de uno y a más de una a estudiar cálculo y álgebra.

Desde el blog, solo queda felicitar a Sargent y a Sims por su galardón, fruto de una carrera académica admirable que, me atrevo a afirmar, todavía nos dará mucho que hablar y estudiar. 



1 comentarios:

Anónimo dijo...

Sería interesante que también el Gobierno tomase nota de lo que estos dos grandes Premios Nobel nos han enseñado a todos... Probablemente "álgebra" y "cálculo" son dos ciencias que la ministra Salgado nunca ha llegado a comprender del todo... Por no hablar del Sr. Solbes, quien proviene exclusivamente del mundo del derecho... ¡Ah, España! La tierra de las oportunidades... Gracias al blogger por su invitación al estudio (aunque a quien ambicione una cartera no le vaya a ser demasiado necesario).