sábado, 27 de junio de 2009

LA IMPORTANCIA DE LA MACROECONOMÍA

Hace ya algún tiempo me comentaba un amigo que, en realidad, todas las noticias de economía que aparecen tanto en la prensa, como en televisión o radio, relativas a datos sobre el PIB, la inflación, la bolsa, quiebras de grandes bancos americanos, etc. no son relevantes nada más que para un grupo muy reducido de privilegiados ricachones, y que, para el ciudadano de “a pie” no son nada más que una especie de nubes que sobrevuelan nuestras vidas, pero que en ningún momento suponen un verdadero cambio relevante para nuestro quehacer diario.

Probablemente, este colega se lo pasaría bien leyendo a Tim Harford, quien, en su libro “El economista camuflado” realiza una afirmación casi idéntica a la que acabo de explicar: el hecho de que, a la mayoría de la gente, no le interesa que ocurre con el PIB, sino que se preocupa por la toma de decisiones en una situación corriente dentro de la vida cotidiana.


En mi opinión, creo que esto es así; en el ámbito económico, ciertamente, al ciudadano le interesa más el precio del bocadillo de mortadela que se toma en su bar habitual, que el hecho de que la renta nacional sufra cambios intertrimestrales. Y es aquí, según lo veo yo donde radica la gracias de la ciencia económica: el estudio del hombre en sus decisiones diarias.


Ahora bien, con todo esto lo que no se puede hacer, desde luego, es restar importancia al ámbito “macro” de la economía. Tanto es así porque solo a través del conocimiento de la renta del país, como se mueve su nivel de precios, cual es el nivel de desempleo, como está el tipo de interés, etc. es posible plantear un escenario concreto sobre el cual los políticos tomen sus decisiones en forma de leyes, que hagan que las personas reaccionen de una determinada manera en su quehacer diario, lo cual, observado en muchas personas, haga que nuestra situación a nivel de economía nacional, se mueva hacia un lado u otro consigan corregir las desviaciones para que se pueda seguir creciendo en bienestar, cosa que desde luego si que nos interesa a todos.


Así pues, en la medida en que los ciudadanos elegimos a nuestros políticos, y son estos quienes toman las riendas de nuestros asuntos económicos a través de los instrumentos legales al servicio de los mismos, estos asuntos se convierten en relevante para todos los que nos veamos en la situación de ejercer el derecho a democracia de forma responsable. También es cierto que, lo económico no es algo sencillo, por lo que es fácil de observar la manipulación en este tema; y más si tenemos en cuenta que la mayoría de cifras son pura estadística (no hay nada más que observar el título del conocido libro de Durrell Huff “Como mentir con la estadística”).


En definitiva, si bien es cierto que el ámbito microeconómico es relevante para el estudio del hombre desde este punto de vista más decisional-individual, no es menos cierto que la macroeconomía es un complemento indispensable que nos permite abarcar un aspecto esencial para nuestro bienestar presente y futuro.